Cuentan los segundos, no los metros: a velocidades elevadas, necesita ver con claridad la calzada al frente para poder reaccionar a tiempo ante las distintas situaciones de conducción. Ésta es la razón por la que los faros delanteros del BMW Serie 3 Sedan se controlan en función de la velocidad. Al conducir por la ciudad y en combinación con las luces Xenón, las luces se reducen automáticamente para proporcionar una iluminación óptima de la carretera al frente sin deslumbrar a los conductores con los que se cruza. A altas velocidades, aumentan para ofrecer una visión más clara de la carretera.